1983 fue el peor año de la vida de Juan Moreno, el hijo de emigrantes de Huércal-Overa (Almería) nacido y criado en Alemania: cada vez que metía la pata en clase, sus compañeros coreaban «¡España: cero puntos!», todo por culpa de Remedios Amaya y su dichosa barca.
Esta noche se celebra una nueva edición de Eurovisión: la internacional Ruth Lorenzo cantará en inglés el tema Dancing in the Rain (lo que, por cierto, no le ha hecho excesiva gracia a la Real Academia Española). Esperemos que no quede en último lugar, aunque sólo sea para que nadie se mofe mañana de esa creciente masa de españoles emigrados a países que sí ganan el Grand Prix de cuando en cuando.
Juan Moreno, por su parte, es hoy en día un escritor y periodista hispanoalemán de éxito, con colaboraciones habituales en los prestigiosos periódicos Süddeutsche Zeitung y Der Spiegel y opiniones ocasionalmente relevantes incluso en la tierra natal de sus padres. A pesar de lo mal que lo pasó como natural de una nación de perdedores, hemos de suponer que habrá superado las frustraciones de su niñez entre dos culturas. En cualquier caso, esas frustraciones le han proporcionado material para historias que vale la pena leer o escuchar, como ésta, en la que rememora aquel Festival fatídico y otras vivencias, vivencias de ésas que reconoce cualquiera que haya vivido entre dos aguas: el aprendizaje del desarraigo.